Rooftop Smokehouse empezó con buenos amigos, alcohol y una barrica de vino vacía, en un tejado del barrio de Sant Antoni, Barcelona. Casi como un hobby, empezamos a ahumar pato, pulpo y caballa sin darnos cuenta que se nos fue de las manos. 
Después de habernos entregado varias toneladas de leña de roble a la puerta de nuestro piso, fuimos creciendo y nuestro equipamiento doméstico se quedó pequeño. 
Así que nos mudamos a la Fábrica Lehman, donde rehabilitamos una antigua chimenea del 1850 que se convirtió en la nueva salida de humos del Rooftop headquarters.
Aquí ahumamos, fermentamos, encurtimos, curamos y experimentamos con productos éticos. Siempre priorizamos los productos locales, estacionales, con un origen y procedencia dentro del mismo círculo. 
También colaboramos con proyectos con filosofías similares a la nuestra. Visitamos las granjas con las que trabajamos, los pescadores y los payeses, y ellos nos ayudan a entender y conocer más su producto y a disfrutar de sus estaciones.